Wordpress y Prestashop: tu web con un CMS de código abierto

Wordpress y Prestashop: tu web con un CMS de código abierto

A la hora de desarrollar nuestra propia web, podemos optar por varias propuestas: basar nuestro desarrollo en un CMS de código abierto como Wordpress o Prestashop, o crear una página completamente personalizada que, aunque se adaptará al 100% de lo que queremos, también tendrá un precio muy superior.

 

Si optamos por la primera opción nos encontraremos con un sistema muy avanzado y sencillo de usar, con una gran comunidad de usuarios detrás que puede ayudarnos a resolver casi cualquier duda que tengamos. Y es que, tras varios años de desarrollo, los entornos (tanto de Wordpress como de Prestashop) han alcanzado un punto de madurez gracias al que podemos realizar casi cualquier tarea con ellos. Pero, ¿qué son exactamente?


Los CMS de código abierto son un conjunto de archivos que, una vez instalados en nuestro servidor, nos dan todas las funcionalidades que necesitamos para crear una página web. Simplificando mucho, son el sistema operativo que controlará nuestra página web y, las plantillas que le dan un aspecto estético concreto, los programas que determinan qué funciones se van a usar.

 

Por ejemplo, imaginemos que queremos realizar una página en Wordpress. Gracias a su versatilidad, podemos construir casi cualquier cosa con este sistema. Por ello, instalamos Wordpress en nuestro servidor y lo configuramos. Ahora ya tenemos nuestro “sistema operativo” funcionando con sus funcionalidades básicas activas. Pero tenemos que decirle qué aspecto estético va a tener y si hay que añadir nuevas funcionalidades.

 

Y ahí es donde entran en juego los temas o plantillas: conjuntos de archivos que añaden una apariencia y funciones para complementar a las que tenemos por defecto. Lo bueno de estos archivos es que se pueden modificar hasta conseguir lo que queremos exactamente, por lo que su capacidad de fábrica puede verse aumentada sobremanera. Y esto mismo funciona con Prestashop, aunque en este caso, con un objetivo mucho más claro: construir la mejor tienda online.

 

Sin embargo, no todo es bueno en estos sistemas ya que, como se ha comentado antes, se pueden no adaptar completamente a lo que nosotros necesitamos para nuestra página web, siendo necesario un desarrollo personalizado para dar cobijo a todas esas funciones.

 

Además, el hecho de que puedan “hacer de todo” supone que, a la hora de cargar la página en el navegador, son necesarios muchos archivos que, aunque no tienen una función expresa en nuestra web, se descargan igualmente, aumentando el tiempo de respuesta y ralentizando la página.

 

Y quizás el peor punto: la seguridad. Que haya muchos millones de personas trabajando con ellos es una maravilla desde el punto de vista de que la ayuda que presta la comunidad es increíble, pero también juega en su contra que, precisamente al ser tan conocidos, hay más gente concentrada en encontrar errores de programación para atacar a las páginas basadas en ellos.

 

Sin embargo, no por ello se puede obviar todas las ventajas, tanto en su desarrollo como en su uso, que ofrecen por lo que, si estás pensando en hacer una página web, ¿Por qué no usarlos?

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